sábado, 10 de enero de 2009

Cartel de la Semana Santa 2009 - Monsalves

Hoy, día 10 de Enero, se ha presentado el cartel de la Semana Santa de Sevilla. Se trata de una composición donde se puede observar la pasión, muerte y resurrección de Cristo, ilustrado mediante diferentes misterios de la Semana Santa sevillana. Incluye también diferentes vivencias y momentos de nuestra semana mayor, como la saeta, o un grupo de nazarenos de ruán en la madrugá.

¿Qué opinás del cartel de este año? ¿Qué es para vosotros un cartel? ¿Qué debe transmitir? Espero vuestros comentarios queridos contertulianos.

2 comentarios:

Moravia dijo...

Me alegra volver a veros amigos. Por el momento solo podré escribiros desde el hospital, en mis guardias, porque como ya sabeis mi dejadez y desidia han propiciado que aún no tenga internet en casa. En cuanto al cartel, después de toda la polémica que suscitó la elección del cartelista, me parece bueno, me gusta, refleja en sí toda la Semana Santa. Ha sido muy criticado porque hay quién dice que si son muchos carteles, que si la mancha del Resucitado. Me parece bien que el Resucitado llame la atención y ocupe un lugar privilegiado puesto que es lo que le da sentido a todo este tinglao que hemos montado aquí. en fin, me parece de muy buen gusto y una obra de arte. Lo que más me gusta es la parte central, esa calle imaginaria en la que sólo se ven los ciriales. Representa la espera, y es lo más bonito de todo ésto. Hay algo más gfrande que la espera, que la cuenta atrás para disfrutar de lo que más nos llena? Y una vez en faena, hay alguna sensación más plena en la de la Semana Santa que la de la visión de los ciriales en una esquina. Después de la espera llegas a la esquina y te encuentras a los ciriales. empiezas a imaginar lo que viene detrás, escuchas la saeta o los tambores... a mí particularmente en ese momento me entran hasta cagaleras, me entra lo que le entró a la galga...

Anónimo dijo...

A vuestro amigo boquerón le gusta mucho el cartel:son los detalles donde una minoria lo siente y la mayoria no se dá ni cuenta.

Un abrazo